En Yucatán se dice cuando alguien anda felizote y con la sonrisa pegada, como si le hubieran contado el mejor chisme del día. Es estar bien contento, medio bobo de gusto, riéndote solo y con cara de “hoy todo me sale”. Suena muy de la zona y queda perfecto para describir esa alegría que no se disimula.
"Le dijeron que ya le aprobaron la beca y se puso como huinic, sonriendo solo, hasta saludaba al perro del vecino como si fuera compadre."