En Coquimbo se dice paredear cuando alguien está pegado a una pared sin hacer nada productivo, puro matar el rato mirando el horizonte y pensando en puras leseras. Es como hacerse el filósofo de barrio mientras no mueve un dedo. Suena elegante, pero en verdad es flojera con estilo, y hay que admitir que tiene su gracia.
"Oye, anda a comprar el pan poh, llevai una hora paredeando afuera del almacén mirando las micros pasar como si estuvierai en documental de la BBC."