Qué significa
Se dice de alguien que se queda embobado, con la mirada clavada y la boca medio abierta, sin disimular ni un poquito. La comparación viene de las gaviotas en la costa, que se quedan al acecho mirando el espeto como si fueran a fichar la sardina en cuanto te despistes. Muy de chiringuito y muy malagueño.
Ejemplos de uso
"Le enseñaron el móvil nuevo y se quedó mirando como una gaviota al espeto, tieso en la barra, hasta que el camarero le dijo: ¿Te lo vas a comer o qué?"
"En la cola del cine, viendo el cartel de la peli, mi niña se quedó mirando como una gaviota al espeto, con los ojos así de abiertos y un hilo de babilla asomando."
De dónde viene
La expresión nace en los chiringuitos malagueños, donde las gaviotas se plantan a un palmo del espeto con esa mirada estática y descarada, esperando el descuido del cocinero para lanzarse al pescao. La imagen se clavó en el habla local por lo graciosa y certera que es, y acabó describiendo a cualquiera que se queda embobao mirando algo con el ansia pintá en la cara.