En CDMX se dice cuando quieres desaparecer un rato del caos chilango y bajarle al estrés, aunque sea en plan simbólico. Puede ser irte de verdad a las afueras o simplemente encerrarte en tu casa, tirarte en el patio o desconectarte del mundo. Es como decir: hoy no estoy disponible para nadie, gracias.
"No manches, este finde me voy al campo: apago el cel, me aviento unos chilaquiles y me encierro a ver la tele sin que nadie me esté chingando."