Expresión muy usada en Boyacá para decir que algo está carísimo, que se pasaron con el precio y toca pensarlo bien antes de pagar. Es como decir que duele hasta el alma sacar la plata del bolsillo. Suena graciosa, pero cuando la dices casi siempre es porque el bolsillo va llorando.
"¿Vio, mijo? Ese paseo a Paipa está harto costoso, mejor nos quedamos en la casa tomando aguapanela y viendo el partido."