Dicho costeño para cuando alguien logra darle la vuelta a un problema y salvar la vuelta en el último segundo, casi de chiripa. Es como remontar un partido feo o arreglar un lío cuando ya todo olía a desastre. Suele llevar ese toque de improvisación y viveza, de resolver con lo que haya a mano.
"Se le dañó el computador y ya iba a perder la entrega, pero llamó a un pana, se pegó una corredera y giró el pescao a última hora."