En San Luis decir que algo es gigante no va de tamaño, va de lo zarpado que está. Es para lo que te vuela la peluca, lo que se pasa de bueno, como decir que es el Messi de las empanadas, del asado o de la birra bien fría. Es elogio puro, de esos que se dicen con una sonrisa y la panza llena.
En San Luis se usa gigante para hablar del típico personaje que siempre está metido en todo, arma ruido por cualquier pavada y parece que está tocado por todas las de la ley. Puede ser alguien querible pero medio desastre, que ayuda, opina, grita y al final no emboca una. Es medio cumplido y medio cargada, según el tono.