Se le suelta a alguien que lo tiene todo milimetrado, que es súper metódico y un pelín cuadriculado. El típico que convierte cualquier plan en un Excel con horarios y recordatorios, aunque sea para ir a por unas cañas. No siempre va con mala leche, pero sí con cachondeo, como diciendo: baja una marcha, máquina.
"Tío, deja de mandar el itinerario del finde con colores. Estás hecho un sistema, que vamos a comer y ya, no a organizar la ONU."