Se dice de alguien que está parlanchín a más no poder, hablando sin parar y a veces repitiendo lo mismo como un loro con el piloto automático puesto. Sirve para vacilar un poco, no siempre es mala onda, pero si te agarra con prisa te deja sin batería social. Bien de calle y bien gráfico.
"Causa, ayer la Sofi estaba en modo loro y no me dejó ni pedir mi Inca Kola, me contó tres veces el chisme del finde."