Se dice cuando afuera hace un frío de cagarse y encima hay un viento que te corta la cara. No es solo “qué fresco”, es ese clima patagónico que te atraviesa la campera, te deja los ojos llorosos y te hace arrepentirte de haber salido. Ideal para quejarse y meter dramatismo con cariño.
"Che, no seas cabeza dura, ponete otra bufanda: afuera está que sopla el viento y en la esquina te deja duro como un freezer."