Se usa para hablar de alguien que consigue trabajo, favores o ventajas no por talento, sino porque tiene palancas, conocidos con poder o familia metida en el rollo. Es el típico que cae parado siempre, aunque sea medio paquete, y claro, a los demás les da entre risa y rabia. Es muy común en temas de chamba y política.
Se usa para hablar del típico personaje que siempre cae parado porque tiene contactos por todos lados. No es que sea un genio, es que tiene la agenda llena y todo se lo resuelven por debajo de la mesa. Básicamente vive de sus palancas y favores. Y hay que admitir que a veces da una envidia tremenda.