Se dice cuando te pones a platicar un buen rato, sin prisa, con una señora a la que le tienes respeto o cariño. Puede ser tu mamá, tu abuela o la vecina que se sabe todo el chisme del barrio. Es plan tranqui, de banqueta y cafecito, y casi siempre sales con noticia nueva.
"Ya en la tarde me senté afuera a echar chal con la doña, y en cinco minutos ya me había contado quién se peleó, quién volvió y hasta quién anda quedando con quién en la cuadra."