Expresión muy usada para decirle a alguien que deje de quejarse tanto, de hacer drama por todo o de estar llorando por cualquier cosa. Es como decir deja la lloradera o deja la quejadera, pero con sabor bien tolimense. Suena regaño cariñoso, aunque a veces también sale con su toque de fastidio, y la verdad es que tiene bastante gracia.
"Eh, compadre, deja el pío que solo se le cayó el tinto, venga más bien y ayúdeme a bajar esos bultos antes de que nos coja la noche"