Qué significa
En la costa colombiana se le dice así al que se cuela en el sancocho sin que nadie le haya convidado. Es ese que aparece con el hambre afilada, se arrima al remo del arroz y repite plato sin despeinarse. Va con la moral inflada y el estómago en ceros, y cuando menos pensás ya dejó el caldero seco. El chiste es que ni Magdalena, ni arrozal, ni nada: es puro arte para mermar la comida ajena.
Ejemplos de uso
"En el cumpleaños de Juan cayó un arrocero de Magdalena, se metió a la fila como Pedro por su casa y repitió tres veces. Al final no quedó ni arroz ni torta pa’ los demás."
"Llegamos al bautizo y ya estaba el arrocero de Magdalena sentado en primera fila, cuchara en mano, como si le hubieran mandado la invitación con moño. Se empacó tres platos y hasta pidió servilleta."
"No le digas a nadie lo del asado porque ese arrocero de Magdalena te huele el carbón a tres cuadras y cae sin falta. Es más fijo que la hipoteca y más hambriento que lagarto en sequía."