Se dice cuando alguien monta un alboroto bueno, arma un escándalo o pone el sitio patas arriba. Puede ser por una fiesta improvisada, por hacer bulla sin necesidad o por crear un caos divertido que se contagia. En Anzoátegui suena a plan desordenado pero sabroso, de esos que empiezan tranquilos y terminan en rumba.
"Íbamos tranquilos por el malecón y este pana sacó el cornetón, armó la locha y en cinco minutos ya había gente bailando y vendiendo empanadas."