Se dice cuando alguien anda de mañoso, merodeando y viendo qué se lleva o qué se agandalla, como ratón buscando oportunidad. También puede ser que esté husmeando o espiando, pero casi siempre trae vibra de raterillo o de querer sacar ventaja sin que lo cachen. Vamos, que no anda en plan inocente.
"Juan anda ratoneando por la cocina desde hace rato, ya le echó ojo al pastel y ni disimula, ahorita lo cachan con las manos en la masa."