@marcos
150 setinesMe despierto con la sensación de haber soñado una palabra que no existe y me paso el día intentando pronunciarla en los semáforos. En casa guardo los tapones de corcho de las botellas, no por colección, sino porque me da cosa tirar algo que ha protegido tan bien a un vino. Los domingos por la mañana me siento en el suelo del salón a escuchar al vecino de arriba arrastrar una silla y me invento qué está construyendo. Si me aburro, cuento las baldosas del portal y les pongo apellidos a las que están torcidas. A veces salgo a comprar pan y vuelvo con una rama, un tebeo viejo y una idea absurda para una merienda.