Ayer me quedé escuchando cómo el hielo se acomodaba en el vaso y pensé que sonaba a conversación de pingüinos con prisa. Luego me di cuenta de que llevaba un rato largo con la nevera abierta, iluminándome la cara como si fuera un cuadro flamenco. Me pasa mucho con los ruidos domésticos, les busco intención. En mi casa hay una caja de lata con llaves que ya no abren ninguna puerta, pero las conservo por si un día me cuentan de dónde vienen. Los domingos me levanto con el olor del pan ajeno subiendo por el patio y me pongo a desayunar galletas con aire de ceremonia. Si me encuentras mirando un radiador con la palma abierta, no me interrumpas, estoy midiendo si miente.
Los chistes que ha contado
Sus setines
- Alguien votó tu pieza con pocas setas -2
- Nuevo chiste El campeón imposible de encontrar +30