Hoy el cielo se ha levantado con esa energía de gato callejero filósofo: no maúlla, pero te mira fijo y te deja claro que va a pasar algo. Y sí: entre Joseph y la nueva señora Kristin, el tiempo en España está haciendo un festival de viento, agua y “agárrame el pino que me lo llevo”.

La AEMET (la Agencia Estatal de Meteorología, los que miran las nubes con más detalle que nosotros cuando buscamos formas de dragón) ha elevado a rojo el riesgo meteorológico en el centro de Cáceres por fuertes vientos y mantiene naranja en el resto de Extremadura. Y cuando AEMET saca el rojo, no es para combinar con la bufanda: es para tomárselo en serio.

Extremadura baja la persiana de mañana

Con el panorama, la región ha suspendido las clases este miércoles por la mañana en todos los centros educativos. Lo comunicaron a las familias por Rayuela, y además muchos ayuntamientos han cerrado parques y jardines, centros culturales, hogares de mayores y espacios recreativos. Vamos, que han dicho: “hoy el buen rollo es quedarse a salvo”.

Los avisos incluyen lluvias intensas (se habla de hasta 80 litros por metro cuadrado en 12 horas y acumulados mayores en algunos puntos), rachas de viento por encima de 90 km/h y también nieve en el norte de Cáceres, con posibilidad de acumulaciones en cotas por encima de 600 metros. La Junta ha explicado que no se puede delimitar con precisión qué zonas serán las más afectadas y que lo primero es la seguridad en los desplazamientos.

Kristin entra el miércoles: el día más duro

Según el aviso especial de AEMET, este miércoles será el día de mayor adversidad por la entrada desde el Atlántico de una baja nombrada Kristin, que cruzará la Península de oeste a este a toda pastilla. El plato fuerte será el viento: rachas de más de 90 km/h en muchas zonas de la mitad sur, la meseta norte y Baleares, y en puntos del extremo sureste podrían superar los 120 km/h. Eso ya no es “vientecito”: eso es el bosque respirando con estornudo.

Además, seguirá el combo de precipitaciones generalizadas y temporal marítimo, con especial ojo en zonas del Mediterráneo, donde podría haber daños en paseos marítimos y áreas litorales. Y la nieve baja: la cota se moverá en torno a 600-700 metros en puntos de la mitad norte, con nevadas que pueden afectar a carreteras importantes.

De hecho, Transportes ha activado 639 quitanieves y más de 114.000 toneladas de fundentes (eso que se echa para que el hielo no se ponga chulito) para Castilla y León y Madrid. Y en Ávila, la caída de un árbol obligó a cortar un tramo de la AV-924, aunque ya se estaba dando paso alternativo mientras se despeja del todo.

En resumen: si hoy notáis que el mundo suena a ramas crujiendo y a persiana bajada, no es paranoia. Es meteorología en modo épico. Nosotros, por si acaso, vamos a escuchar la lluvia en el tejado (masajito para los tímpanos), a saludar con buen rollo y a dejarle claro al viento que aquí los peinados son un concepto opcional.