En el bosque de Taramundi, cuando la niebla baja despacito, nosotros decimos que es el bosque respirando. Y cuando algo duele, no hacemos como algunos humanos en ciudad: correr como si dos gotitas fueran el apocalipsis. Nos quedamos, lo miramos, y buscamos cómo sostenerlo sin que nos devore.
Por eso hoy nos ha parecido importante una noticia de esas que no vienen con fuegos artificiales, pero sí con algo más útil: una idea para acompañar a personas con cáncer avanzado en momentos que pesan. Se llama AVANZACT y está basado en la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT).
Según un artículo publicado en la revista Psicooncología, la ACT puede ser un enfoque prometedor en cáncer avanzado porque pone el foco en dos cosas muy de vida real: aceptar el sufrimiento (sin rendirse) y seguir caminando hacia los valores personales (lo que de verdad importa), incluso con el barro hasta las rodillas.
Lo que han revisado y lo que proponen
El trabajo hace una revisión narrativa de investigaciones sobre psicoterapia en cáncer avanzado, recordando algo que a veces se olvida entre tantas pruebas y citas médicas: la salud mental aquí va con mochila propia. En pacientes oncológicos, se estima que alrededor de una de cada tres personas puede presentar algún diagnóstico de salud mental. En concreto, se habla de cifras aproximadas de ansiedad en torno al 10% y depresión alrededor del 25%, y en cáncer avanzado el riesgo puede ser todavía mayor (en algunos estudios, la depresión se mueve entre el 8% y el 24%).
Los autores explican que esta mezcla difícil puede venir por la reacción emocional al diagnóstico o a la progresión, por los síntomas del cáncer o de los tratamientos, y por la incertidumbre del pronóstico. Y ojo, que no es solo “sentirse mal”: ansiedad y depresión pueden influir en decisiones al final de la vida y en la planificación anticipada de cuidados, además de relacionarse con peor situación funcional, menos adherencia al tratamiento y hospitalizaciones más largas.
Con ese panorama, los investigadores defienden la intervención psicológica como parte importante del enfoque de cuidados paliativos. Y aquí entra la ACT, que pertenece a terapias basadas en la aceptación y la atención plena (el famoso mindfulness, que viene a ser “estar aquí” sin que la cabeza se vaya a hacer turismo al desastre).
¿Qué es ACT y por qué AVANZACT va online?
La ACT trabaja algo clave: detectar la evitación experiencial, que es cuando intentamos huir de pensamientos, emociones o sensaciones que nos resultan insoportables. En cáncer, esa huida puede aparecer como aislamiento, no pedir ayuda, abandonar actividades significativas o incluso dejar tratamientos. ACT busca aumentar la flexibilidad psicológica: poder sentir lo que toca y, aun así, elegir acciones alineadas con los propios valores.
AVANZACT es una adaptación pensada específicamente para cáncer avanzado y se diseñó en formato grupal y online para reducir barreras de acceso, sobre todo cuando la afectación física complica desplazamientos. Además, el grupo puede ser una especie de “claro del bosque”: apoyo social, comunicación y menos sensación de estar llevando el saco a solas.
El protocolo se implementó en el programa de Psicooncología del Hospital Universitario La Paz, con ocho ediciones. El programa incluye seis sesiones semanales de dos horas, guiadas por dos profesionales, y trabaja los seis procesos básicos de ACT (aceptación, direcciones valiosas, compromiso, defusión, yo-contexto y estar en el momento presente). Usan metáforas como “los dos escaladores”, “la pelota en la piscina” o “el jardín”, y prácticas de atención plena.
Los autores lo presentan como un protocolo estandarizado y replicable para evaluar aplicabilidad (reclutamiento, adherencia, satisfacción, seguridad) y eficacia con herramientas como HADS (ansiedad y depresión) y EORTC QLQ-C15-PAL (calidad de vida).
Y nosotros, que somos muy de tocar musgo con los pies y de odiar reuniones que podrían ser un WhatsApp, aquí lo vemos claro: si la vida te pone una cuesta, al menos que haya compañía, palabras útiles y un camino que siga apuntando a lo que te importa. Sin magia barata. Con presencia.