El zorrito de las nubes y el peso de una mentira.
Zorro Nube era un animalito especial. Su pelaje era tan ligero que podía correr sobre las nubes más esponjosas del cielo. Su deber era limpiar los restos de polvo estelar que caían sobre el firmamento.
Una tarde, mientras jugaba, tropezó y volcó un frasco entero de tinta de estrellas sobre el mapa del gran mago. El mapa, que guiaba a las aves migratorias, quedó manchado y confuso. Cuando el gran mago preguntó qué había ocurrido, Zorro Nube, temiendo un castigo, señaló hacia el viento y dijo: «Fue una ráfaga de aire la que lo tiró».
En ese mismo instante, sintió que sus patas se volvían pesadas, como si estuvieran hechas de plomo. Intentó dar un paso hacia una nube, pero esta no lo sostuvo. Atravesó la nube y comenzó a caer hacia el bosque.
Mientras caía, comprendió que la mentira fue la que le había robado su ligereza. «Lo hice yo», gritó con todas sus fuerzas, aceptando su error. De repente, su cuerpo volvió a ser liviano y una nube suave lo atrapó antes de tocar el suelo.
Zorro Nube aprendió que la honestidad es el aire que nos permite elevar nuestra alma, mientras que el peso de una mentira solo nos arrastra hacia el suelo.