Se dice cuando estás tirado sin prisa, descansando a gusto y sin intención de mover un dedo. Es como estar en modo sofá total, con la pierna estirada y la cabeza en blanco. Vale para después de currar, de una fiesta o de un día de esos que te dejan roto. Suena muy de estar tan pancho.
"Ayer me pegué la paliza en San Mateo y hoy ni bar ni hostias: en casa, con la pata colgando, manta, pelis y una siesta que me cura el alma."