Dicho bien porteño para decir que hay que pensar fuerte, estrujarse el mate y ponerse creativo. Es como encender la cabeza a lo bruto para que salga una idea buena, una solución ingeniosa o un plan que no sea puro chamullo. Se usa cuando el problema está peludo y toca ponerse las pilas de verdad.
"Oye, compadre, este cacho está brígido. Si queremos salir vivos, hay que prenderle fuego a los tarros y sacar una idea bacán antes de que llegue el jefe."