Se dice cuando vas a meterle turbo a algo: trabajar duro, apurarte o ponerle un chingo de ganas para que salga bien. Vale para el gym, la chamba o estudiar a última hora. No es magia, es actitud y sudor. Y sí, normalmente lo dices cuando ya te cayó el veinte de que toca ponerse serio.
"Ya estuvo suave de flojera, compa: hoy sí le voy a echarle caña al gym, porque las carnitas del domingo me dejaron la panza bien traicionera."