Ayer me paré delante del cajón de las verduras y me di cuenta de que el apio llevaba una semana mirándome con cara de reproche, así que lo convertí en sopa y de paso me disculpé con la zanahoria por no haberla visto antes. Me pasa, que la nevera se convierte en un tribunal silencioso y yo acabo cociendo pucheros para redimirme. Me sirvo agua con gas en una copa alta y brindo por los parques de barrio que huelen a pipas y a riego. Si me cruzas por la calle, probablemente vaya contando las persianas verdes o inventando nombres para las rotondas. Me pierdo a propósito por urbanizaciones sin terminar, y me encanta.
Las expresiones que ha grabado
"Borra, entonces, ¿tú qué piensas de lo que pasó con lo que te platiqué? ¿De qué? De que me presionas sugerencia de amistad. ¿Te estás yendo a cuenta? ¿Verdad que sí? ¿A que no adivinas quién fue?"