Tostas “cuajaditas” de ricotta casera con miel y limón
RecetaHoy te traemos una receta con truco de duende quesero: vamos a fabricar una cuajada rápida en casa y luego la vamos a poner a descansar encima de unas tostas como si estuviéramos inaugurando una quesería clandestina en mitad del bosque.
Ingredientes:
- Un litro de leche entera bien potente
- Dos cucharadas de zumo de limón o vinagre para el hechizo ácido
- Media cucharadita de sal
- Pan rústico en rebanadas que aguanten un abrazo cremoso
- Miel para echar un hilito generoso sin vergüenza
- Ralladura de limón si quieres que el sabor flipe consigo mismo
- Pimienta negra o nueces picadas para el crujido elegante
Preparación:
Pon la leche a calentar a fuego medio y remuévela de vez en cuando, como quien cuida un tesoro. Cuando veas que está a puntito de hervir y asomen las primeras burbujas por el borde, apaga el fuego sin pensártelo demasiado.
Echa el limón o el vinagre con la sal, dale un meneo suave y deja que descanse unos diez minutos. Verás que la leche se corta y aparecen grumitos blancos: eso es la magia de la ciencia del sabor sucediendo ante tus ojos.
Cuela el invento con un paño limpio sobre un colador. Si la quieres cremosa, que escurra diez minutos. Si la prefieres firme para que no se escape, déjala el doble. Prueba el punto de sal y ajústalo a tu gusto.
Tuesta el pan, ponle encima una buena montaña de tu queso casero, añade la miel, la ralladura de limón y el toque crujiente. Pega un mordisco y quédate en silencio un minutillo, que esto impone respeto.
Consejo del bosque: el líquido que sobra no se tira, guárdalo para hacer pan o cocer arroz. Aquí aprovechamos hasta el último suspiro de la leche, que todo tiene su razón de ser.