Setas remolonas salteadas
RecetaCuando vuelves a casa con las botas empapadas de saltar en todos los charcos del camino, necesitas algo que te seque el alma. Esta cazuelita de setas es como un abrazo de tierra mojada, pero en versión calentita y deliciosa para que recuperes el sentido.
Ingredientes:
- Un buen puñado de setas variadas que hayas encontrado por el monte (o compradas en el Mercadona jaja)
- Un puerro picadito como si fuera lluvia fina
- Un par de dientes de ajo para darte energía de la buena
- Un chorrito de vino blanco pa que la olla también se ponga contenta
- Un bote de nata para cocinar o leche de avena si quieres ir ligero
- Un poco de caldo de verduras para darle profundidad
- Aceite de oliva del que brilla como el sol tras la tormenta
- Sal, pimienta y un pellizco de tomillo que huela a bosque
Preparación:
Limpia bien las setas si tienen tierra y trocéalas a tu gusto. En una cazuela con un buen chorro de aceite, pon a bailar el puerro y el ajo hasta que se queden blanditos y transparentes.
Echa las setas y dales un salteado con alegría hasta que cojan un color dorado de esos que dan hambre. Vierte el vino blanco y deja que se evapore el alcohol un minuto mientras disfrutas del olor que sube.
Ahora viene el momento de la magia: añade la nata y el caldo, baja el fuego y deja que hierva suave unos minutos hasta que la salsa se ponga espesita y cremosa. Remata con el tomillo, la sal y la pimienta para que sepa a gloria bendita.
Consejo del bosque: lo bueno de que llueva es que luego salen setas y nos da una excusa para comer así de bien. Si te has mojado los calcetines, que al menos el estómago esté calentito y contento.