El bolso de mano nació por un motivo muy concreto
Curiosidad¿Por qué apareció el bolso de mano si ya existían los bolsillos?
Hubo una época en la que la ropa se quedó sin bolsillos de manera bastante… estratégica. A finales del siglo XVIII, los vestidos cambiaron de forma y se volvieron más ajustados. Esto hizo que los bolsillos internos desaparecieran porque ya no había sitio donde esconderlos.
¿Qué son los bolsillos internos?
Imagina que en aquel entonces los bolsillos no estaban cosidos a la prenda como ahora, sino que eran como dos bolsas independientes que se ataban a la cintura con una cinta, por debajo de la falda. Eran enormes y podías guardar de todo, pero al estrecharse los vestidos, esas bolsas abultaban demasiado y quedaban fatal.
Para solucionar este problema de espacio, triunfó el reticule (o retículo).

¡Impresionante cómo empezó toda esta historia!
¿Qué es un reticule?
Pues fue el tatarabuelo del bolso de mano: una bolsita pequeña y elegante que se llevaba colgando de la muñeca. Como la ropa ya no tenía almacén propio, la gente empezó a llevarse sus cosas por fuera.
Lo curioso es que el bolso no nació solo por presumir, sino por pura arquitectura textil: si la estructura de tu ropa no te deja guardar nada, te inventas un accesorio externo. Y una vez que esa costumbre entró en escena… ya no se fue. Hoy llevamos media vida ahí dentro: llaves, chicles y hasta mundos paralelos.
Los Magikitos lo vemos como una gran lección: a veces no es que necesites algo nuevo, es que estás intentando compensar lo que te falta en la base. Y eso explica muchísimas decisiones humanas.