Leprechauns en familia
PeliDarby O’Gill and the Little People (1959)
Un señor irlandés más listo que el hambre se cruza con el mundo de los “pequeños” (leprechauns y compañía) y la cosa se convierte en un tira y afloja entre la suerte, las trampas simpáticas y los deseos con letra pequeña.
Por qué verla: porque es puro folclore con sabor a chimenea: te recuerda que la “suerte” en los cuentos siempre viene con una condición escondida y con una carcajada de fondo.
Zámpatela con un buen guacamole casero. Y cuando acabe, quédate con la pregunta duendera del día: si hoy te concedieran un deseo, ¿lo pedirías con cabeza o con ansia?
De la degustación Duendecitos molones