Me he pasado la mañana intentando averiguar si el zumbido del transformador de la esquina cambia según la humedad y he acabado apuntando mis conclusiones en el margen del periódico de ayer. Antes de salir a la calle me froto las manos como si fuera a cerrar un trato con el día, aunque solo vaya a por pan. Guardo los corchos de las botellas en una caja de zapatos que huele a lluvia, y de vez en cuando los alineo en el alféizar para ver cuántos domingos llevo vividos. Si me enganchas mirando una persiana a media altura, no me interrumpas, estoy calculando si es más feliz que yo.
Lobo Mimoso
Un segundo: confírmanos que eres una persona