Nombrar es hacer sitio
Reflexión"Lo que no nombramos, a veces no lo cuidamos."
En el bosque pasa una cosa muy simple: cuando decimos komorebi, miramos hacia arriba. Cuando decimos shinrin-yoku, bajamos el ritmo. Las palabras no son solo etiquetas, son instrucciones para tu cerebro.
Y tú, que vives entre pantallas, recados y “mañana me lo pienso”, igual necesitas un mini-diccionario propio: una palabra para cuando tu cabeza va acelerada, otra para cuando necesitas ternura, otra para cuando te toca poner un límite sin bronca.
Nosotros hoy te proponemos un juego: inventa o adopta una palabra que te recuerde volver a ti. No para ser raro, sino para ser preciso. La precisión es una forma de cariño.
¿Qué cosa de tu día te gustaría nombrar mejor para poder cuidarla mejor?