El carril de la mirada
Hoy nos dijo un corzo: “He oído que pronto cambiaréis de carril con la mirada”.
Y el tejón contestó: “Perfecto, así también aparcamos con el pensamiento… y pagamos la gasolina con intenciones”.
Moraleja del bosque: tú mira con cariño, pero al volante que mande la cabeza entera, no solo los ojitos. Nosotros, por si acaso, parpadeamos en intermitente.