El barro influencer y las suelas ofendidas
ChisteEn un senderín de Taramundi, nos salió un charco de barro que nos miraba tela de concentrado.
Le decimos: “Oye, ¿tú qué miras así, con esa carita tan clarita?” Y el barro: “Estoy esperando a tus pies… pero sin intermediarios, ¿eh? Nada de suela de goma con ínfulas”. Le contestamos: “Es que venimos con zapatillas nuevas, tronco”. Y el barro: “Claro, claro… luego os quejáis de estrés y vais con los dedos ahí metidos en el embudo”. Le decimos: “¿Y tú qué propones?” Y suelta: “Un paso descalzo y una risa. Si mancha, cura el drama”.
Moraleja magikita: a veces el día no necesita que vayas impecable, necesita que vayas presente. Y si toca ensuciarse un pelín, que sea por vivir, no por postureo.