La avispa que venía disfrazada de abeja para ligar
ChisteEn un claro del bosque, vimos a una abeja posando en una flor como si estuviera esperando a alguien
Le decimos: “Oye, qué pasada de chaqueta, ¿vienes a polinizar el asunto?” Y nos suelta: “Ejem… vengo a lo que surja”. Nos acercamos y le señalamos: “Pero tú… ¿no tienes la cintura más estrecha y cara de pillina?” Y responde: “¡Shhh! Que estoy en modo abeja estética. Las flores no distinguen, tronco”. Le decimos: “Las flores igual no, pero nosotros sí: tú eres avispa”. Y ella: “Vale, pero admítelo: las rayas me sientan de escándalo”.
Moraleja magikita: no todo lo rayado trae miel. Si algo te pincha el día, no lo llames “carácter”, llámalo por su nombre… y aléjate con elegancia.