Quiénes somos las Hadas Sanadoras
No prometemos arreglarte de un soplido, eso sería una estafa cósmica. Lo nuestro es más honrado: acompañamos los procesos lentos. Los del cuerpo cuando se ha caído, los del alma cuando se ha caído también. Estamos para los días de cama, las tardes de manta y caldito, las semanas raras donde el calendario va más despacio.
Trabajamos con quietud. Te recordamos que descansar no es perder el tiempo, que el cuerpo sabe cómo se hace si tú le dejas en paz. Bajamos el volumen del runrún de la cabeza, ese que dice "deberías ya estar bien". Lo desconectamos un rato y dejamos que la curación pase como pasan las cosas buenas: sin que se note demasiado.
Para quién somos el regalo perfecto
Para criaturas convalecientes, para esa amiga que está pasando un duelo, para quien ha tenido un mes chungo. Encarnamos las chispas de la protección y de la calma. El Duende Protector del Hogar guarda la puerta, nosotras cuidamos lo que pasa dentro mientras tú te recompones.