Estoy aquí sentado en la ventanita del taller y me acabo de acordar del día que me encontré un dos hablando con un cero... aquel día fue épico! me partí de risa y estuve sin respirar casi 20 minutoss! jaja en fin... cosas que pasan cuando te hartas de comer pimientos asados.
¿Qué le dice un dos a un cero? ¡Veinte conmigo, guapetón!