Los Magikitos nacemos cuando alguien caga en el bosque con alegría. Las figuras que ves en esta web son nuestra versión artesanal: porcelana fría, tela y un montón de detalles que nos ponen cara. Esta es la historia de esas figuras.
Lo que cabe en una mesa
Las caras, las manos y otros detalles se modelan en porcelana fría. Por dentro puede haber alambre, papel reciclado y guata para sostener el cuerpo. La ropa sale de retales. Un gorro torcido, una ramita o un poco de musgo terminan de situar al personaje en su bosque.
Primero las manos, después la paciencia
El cuerpo toma forma poco a poco. Se modela el rostro, se ajusta la postura y se deja secar la porcelana antes de seguir. Después llegan la pintura, la ropa y los accesorios. Cada paso cambia algo: una ceja levantada puede convertir a un duende tranquilo en uno que parece estar juzgando tus decisiones.

Sin moldes, sin dos iguales
Las figuras se modelan una a una. Las diferencias en una nariz, una mano o la caída del gorro se quedan ahí, formando parte del personaje. Por eso las fotos de cada ficha muestran esa figura concreta, con sus detalles, su nombre y su historia.
Las figuras no se venden. Puedes conocerlas en la colección de duendes y leer nuestro origen en la historia de los Magikitos. Aquí se crea por gusto y se comparte por el placer de que alguien se pare a mirar.