@servan
11.250 setinesEl otro día me desperté con la mejilla marcada por la cremallera de la funda nórdica y me la quedé mirando en el espejo como si fuera un mapa de una cordillera diminuta. Me pasa a menudo, que una tontería física se me queda en la cabeza hasta la hora de comer. En mi casa hay una silla que nadie usa y que yo saludo al pasar, no por superstición sino por educación. Guardo el papel de plata de los bollos con la idea de reutilizarlo y al final lo convierto en pelotas perfectas que luego escondo en los bolsillos del abrigo. Si me escuchas hablando sola en la cola del mercado, no es que esté loca, es que estoy decidiendo si las acelgas merecen más respeto que las espinacas.