0:00

El chiste

Va un ateo caminando por el bosque y, de repente, se cruza con un oso. Se queda paralizado del miedo y el oso se le queda viendo.

Y en ese momento, al tipo se le ocurre, como nunca, pedir ayuda a Dios, y le dice: «Señor, por favor ayúdame a que este buen oso siga su camino. No me vea y se vaya lejos de mí».

De repente, ve cómo se ilumina el cielo. Dice: «Wow, me está ayudando». Voltea a ver al oso.

El oso se hinca y dice: «Padre, gracias por estos alimentos que pones enfrente de mí».

Este chiste también aparece en Chistes de Animales
Tu cesta: 0,00 €