Amén del Oso
Contado por Hector
El chiste
Va un ateo caminando por el bosque y, de repente, se cruza con un oso. Se queda paralizado del miedo y el oso se le queda viendo.
Y en ese momento, al tipo se le ocurre, como nunca, pedir ayuda a Dios, y le dice: «Señor, por favor ayúdame a que este buen oso siga su camino. No me vea y se vaya lejos de mí».
De repente, ve cómo se ilumina el cielo. Dice: «Wow, me está ayudando». Voltea a ver al oso.
El oso se hinca y dice: «Padre, gracias por estos alimentos que pones enfrente de mí».
Este chiste también aparece en
Chistes de Animales