Un gato, subido arriba del tejado de una casa, empieza a ladrar.
Otro gato, sorprendido, desde el tejado de al lado, le dice: —¡Ey, estás loco, gato! ¿Por qué ladras en vez de maullar?
Y el gatito le responde: —¿Acaso no puedo aprender otro idioma?
Contado por Silvia
Un gato hace algo rarísimo en el tejado y deja al vecino completamente descolocado. El remate llega con una lógica tan absurda como genial.
Un gato, subido arriba del tejado de una casa, empieza a ladrar.
Otro gato, sorprendido, desde el tejado de al lado, le dice: —¡Ey, estás loco, gato! ¿Por qué ladras en vez de maullar?
Y el gatito le responde: —¿Acaso no puedo aprender otro idioma?