Chanchos Autónomos
Contado por Celeste
El chiste
Un día llega de incógnito un inspector de sanidad ambiental a un criadero de chanchos y le pregunta al criador qué les da de comer a sus animales, tan gorditos y tan lindos.
El hombre le responde que lo de siempre: sobras, basura y otras porquerías que encuentra por ahí. Entonces el inspector se descubre y le clava una multa por tratar mal a los animales e ir contra las leyes de sanidad.
Pasa el tiempo y aparece otro supuesto cliente con la misma pregunta. Esta vez, por las dudas, el criador asegura que los trata como reyes: salmón ahumado, lomo a la pimienta, jamón cocido con ananá, caviar, helado, yogur… Pero el otro señor también se identifica y lo multa, ahora por falta de solidaridad.
Ya resignado y hinchado las bolas, el criador paga de nuevo. Meses después llega otro cliente, repite la pregunta de siempre, y el hombre decide no arriesgar más:
—Ah, mire, mi amigo, yo les doy la plata, que cada uno se compre lo que quiera.