Quiénes somos las Urracas Cotillas
Lo sabemos todo y, peor aún, te lo vamos a contar. Nos enteramos de la mudanza del vecino antes que el vecino, vimos al gato del tercero echarse novia el martes, y sabemos exactamente qué ha pasado entre la panadera y el del kiosko. No es maldad, ojo, es que tenemos un oído escandaloso y los ojos en ocho direcciones a la vez.
Brillamos cuando hace falta meterle un poco de salsa al día. Reírse de las cosas pequeñas. Comentar la jugada. Inventarse una teoría conspiranoica con base cero y disfrutarla un montón. Te recordamos que reírse de los chismecillos del barrio (de los buenos, los inofensivos) es una forma de cariño hacia el lugar donde vives.
Para quién somos el regalo perfecto
Para criaturas con sentido del humor, para la amiga cotilla que se merece su tótem oficial, para la abuela que sabe vida y milagros de todo el portal. Encarnamos la chispa de la alegría en su versión más traviesa. Con la Ovejita Campante formamos un dúo curioso: ella va por el mundo en zen, nosotras vamos en modo radio del barrio.