Quiénes somos las Tortugas Sin Prisa
Llegamos cuando llegamos. Pero siempre llegamos. Esa es la diferencia entre nosotras y la liebre de la fábula, que se cree que correr es lo mismo que avanzar. Nosotras sabemos que no. Avanzar es poner una pata delante de la otra y no parar, da igual el ritmo. La meta no nos huye porque vayamos lento, nos espera porque vamos.
Trabajamos con criaturas que viven en sociedades aceleradas. Te recordamos que tu cuerpo no es una hoja de cálculo. Que la tarta tiene su tiempo en el horno y no se le puede gritar. Que las amistades se cocinan en años. Que algunos duelos llevan lo que llevan. Bajamos las pulsaciones, levantamos la moral, y te enseñamos el truco más viejo del mundo: la constancia.
Para quién somos el regalo perfecto
Para criaturas que se exigen demasiado, para quien está en mitad de un proyecto largo que se le hace pesado, para regalo a alguien que se siente lento y necesita oír que no pasa nada. Encarnamos la chispa de la calma. Hacemos pareja con la Vaca del Prau: las dos sabemos que la velocidad no es siempre la mejor virtud.