Quiénes somos los Lobos Soñadores
Le aullamos a la luna porque algo dentro nos pide algo grande. No es teatro, es necesidad. La gente cree que el aullido del lobo es triste, qué va. Es la forma más limpia de decir "ahí afuera hay algo y voy a por ello". Nosotros lo entendemos. Y, en cuanto duermes con uno de nosotros cerca, tú también empiezas a entenderlo.
Trabajamos con criaturas que llevan años posponiendo un sueño. El libro que no escribes, el viaje que no organizas, la conversación que no tienes, el cambio de vida que no te atreves. Te susurramos en mitad de los sueños, ahí donde ya no puedes seguir engañándote. No te empujamos al precipicio, eso sería irresponsable. Te empujamos a hacer un plan. La diferencia es enorme.
Para quién somos el regalo perfecto
Para criaturas con un sueño guardado en un cajón desde hace tiempo, para esa amiga que sabe que tiene que dar un paso pero anda dando vueltas, para regalo de cumpleaños redondo (los treinta, los cuarenta, los cincuenta, esos en los que toca preguntarse cosas). Encarnamos las chispas de los sueños y de la aventura. Con el Búho Aventurero nos entendemos por mirada: él te lleva, nosotros te empujamos.