Quiénes somos las Abejas Currantes
Currantes con orgullo. Salimos al sol bien temprano, hacemos rutas larguísimas entre flor y flor, llevamos a la colmena lo que nos toca y al día siguiente, otra vez. No nos quejamos del trabajo. Nos quejamos de cuando el trabajo no sirve para nada, eso sí, somos exigentes con lo que merece nuestro esfuerzo.
Trabajamos con criaturas que llevan bien el remangarse. La autónoma, el funcionario callado del Ayuntamiento, la madre de tres niños que además estudia un máster, el albañil que llega a casa molido. Vosotros sois los héroes que sostienen el barrio. Os recordamos que el cansancio bueno (el de haber hecho cosas) es uno de los placeres más limpios que hay. Os animamos a no compararlo nunca con la prisa del que va apurado a todas partes sin saber a qué.
Para quién somos el regalo perfecto
Para criaturas que se dejan la piel sin que nadie las aplauda, para esa amiga autónoma que necesita un tótem que la entienda, para regalo de jubilación bien merecida. Encarnamos las chispas de la lealtad al oficio bien hecho y del hogar que se sostiene con manos como las tuyas.