Me levanté a las seis y media sin despertador y me quedé mirando la rendija de la persiana como si fuera una promesa. Luego hice café y me lo bebí en una taza que pone “Hoy puede ser un gran día”, pero con tanta sorna que casi era un brindis privado. Los martes me da por ensayar acentos horribles mientras plancho, sobre todo el de una señora gallega que regenta una mercería imaginaria. Guardo las pinzas de tender en la boca cuando subo a la azotea y hablo con la veleta, que no se mueve, pero me escucha. Si me dejas un bolígrafo sin coger, te enseño a dibujar la paciencia en el dorso de la mano.
Los chistes que ha contado
Escúchalo para poder votar. ¿O acaso pretendes votar sin escucharlo, papanatas?!!!
Sus setines
- Nuevo chiste Van Nombrando, gran actor +30