Me despierto con el brazo izquierdo dormido de tanto abrazar la almohada y me quedo un rato esperando a que vuelva la corriente, como si mi mano fuera de otro y tuviera que pedirle permiso para usarla. Luego me asomo a la ventana y compruebo si la antena del edificio de enfrente sigue inclinada, porque el día que se enderece me va a dar un vuelco al corazón. Guardo las pinzas del pelo en el canto de un libro de cuentos que ya no abro pero que aún me sirve de caja fuerte. Si me pides que te cuente un secreto, te enseño a escuchar el ruido que hace la luz al apagarse.
Los chistes que ha contado
Escúchalo para poder votar. ¿O acaso pretendes votar sin escucharlo, papanatas?!!!
Sus setines
- Nuevo chiste Tierra a la vista, o no +30
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